Música infinita...
Javier Matuk
Experto en el mercado de tecnologías
de información y telecomunicaciones
30 de marzo de 2009/Ciudad de México
www.matuk.com
Las cosas han cambiado bastante. Antes, en cualquier tipo de reunión
(amigos, familiar, lo que sea) para poner música y ambientar la ocasión
nos valíamos de discos LP (sí, esos grandes y negros), luego se usaron
mucho los cassettes, que con toda la paciencia del mundo se grababan
para obtener unos 90 minutos de música ininterrumpida (por cada
cassette). Claro que cuando se terminaba, pasaba algo de tiempo para
que alguno de los invitados “pusiera otro”… y eso si se tenía un buen
&ldqu o;deck” conectado a amplificador, bocinas, etc.
Los cassettes tuvieron tanto impacto en la vida diaria que de ahí surgió el
concepto del “Walkman”, inventado por Sony. La popularidad de estos
aparatos estaba en poder llevar música a cualquier parte y escucharla
con bastante buena calidad, a través de unos audífonos.
Regresando a las reuniones, pero teniendo como base la popularidad de
los cassettes, poco a poco fueron perdiendo fuerza ante la llegada de los
reproductores digitales, conocidos genéricamente como iPods, la verdad
es que Apple no inventó el concepto, sólo lo perfeccionó y le puso una
gran tienda como complemento. Esto les bastó para hacerse de la
mayoría del mercado y aunque ahora siguen sacando nuevos modelos,
ninguno ha sido revolucionario, siguen en la línea de todos los
fabricantes de electónica de consumo: muchas versiones y modelos de
aparatos que hacen básicamente lo mismo.
El asunto de escuchar el iPod a través de los audífonos pronto quedó
como opción, ya que mucha, pero mucha gente ha comprado algún tipo,
marca y modelo de “bocina externa”, desde las más sencillas y precarias
hasta las de mayor costo y fidelidad. Así, uno de estos aparatos es el
invitado frecuente a las reuniones… tal vez el anfitrión surte la música a
través de su propio iPod, donde se pasó horas haciendo las famosas
“listas de reproducción” (que bien podrían ser el concepto de los
antiguos cassettes) o tal vez alguno de los invitados saca su iPod y ya
con eso se pasa la velada … poniendo y poniendo canciones, pero, ojo,
siempre de un universo limitado de opciones. Porque aunque se tengan
miles de archivos en los aparatitos, no se pueden tener más en ese
momento.
Pareciera que ese concepto también está quedando atrás, pues con un
poco de tecnología y conectividad se puede potenciar el alcance de
cualquier reproductor digital y en especial de forma más sencilla con la
línea de iPods con pantalla… ¿cómo? Imagine el siguiente escenario:
reunión, invitados, botanas, bebidas, cualquier tipo y clase de “bocina
externa”, un iPod con conexión a Internet (básicamente el Touch) y, ¡las
cosas vuelven a cambiar de forma radical!
Hace poco me pasó. Precisamente estaba en esa situación cuando la
reunión comenzó a ser amenizada por Last.FM, FlyCast, ShoutCast Radio
y otros servicios más de música en línea. La conectividad a Internet
ofrece alcances insospechados y en este caso brinda un catálogo casi
infinito de opciones para escuchar música. Las referencias de esta nota
hablan de la ocasión de una reunión, pero claro, se pueden usar y aplicar
en cualquier momento o situación en particular.
Así, los ingredientes (en el caso de esta mezcla) son las bocinas
externas (que si son de buena calidad, servirán hasta para el baile), un
reproductor con conexión a Internet por WiFi (que puede ser un iPod o un
celular como el iPhone, Blackberry y otros) y un poco de información
sobre los sitios que es necesario tener disponibles. Last.FM ofrece una
fuente permanente de canciones de acuerdo a los parámetros que el
usuario le indique. FlyCast, por ejemplo, permite sintonizar estaciones de
radio tanto de Internet como tradicionales, pero en cualquier parte del
mundo.
Con estas opciones he estado escuchando música en los últimos
meses. Hay en particular una serie de estaciones que funcionan desde
cualquier PC y se llaman “.977 Radio” que ofrecen de todo, desde los
éxitos del momento hasta asuntos por década. Para el radio, FlyCast
funciona muy bien, aunque hay más opciones que todavía no descubro.
Ahora bien, si la reunión se está poniendo un poco aburrida o
simplemente el tecnológico del grupo quiere apantallar a los demás,
puede usar Midomi, un servicio (que funciona en la PC y en los iPhone –
iPods) a través del cual se le cantan unos segundos de la canción que
sea y… el sistema hace hasta lo imposible para localizarla en la base de
datos. Los resultados, a veces, son sorprendentes.
Así las cosas, el viaje desde los LP hasta los iPods conectados por WiFi
se ha dado en apenas unos 20 años. ¿Qué nos depara el futuro?
Tecnológicamente hablando, no lo sé, pero de lo que sí estoy seguro es
que los seres humanos siempre preferiremos una reunión con amigos o
familiares que quedarnos en casa a ver televisión o navegar por Internet.
¿O me equivoco?
Espero sus comentarios en los Foros dentro de www.matuk.com.

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y desde el 2006 está en El Economista. La versión electrónica que
estas leyendo se envía por correo electrónico desde el 2003.
Microsoft acaba de lanzar una siguiente etapa de su campaña “I´m a
PC” y ahora se trata de transmitir -en parte- que las laptops de Apple
son caras y que no hay muchas opciones… el video, donde se
muestra a una compradora casual incluye la vista express a una
tienda de la manzana y termina comprando una laptop de marca HP,
que obvio, tiene Windows. Quién sabe cuál será la reacción de Apple
o, incluso, de la campaña en general. Se menciona que en esta
época de crisis hay que cuidar el dinero y que es mejor obtener “más”
por el mismo monto.