"Gracias por su paciencia..."
Javier Matuk
Experto en el mercado de tecnologías
de información y telecomunicaciones
1 de marzo de 2009/Ciudad de México
www.matuk.com
Lo impensable sucedió la semana pasada. Gmail, el servicio de correo
de Google dejó de funcionar por unas horas… fallas técnicas, comentan,
pero obvio no dan ni darán más detalles. Miles y miles de usuarios no
pudieron entrar a revisar su correo al casi siempre disponible sistema.
De inmediato la comunicación “Estamos trabajando muy duro para
solucionar el problema y lamentamos enormemente los inconvenientes
causados. Los usuarios en los Estados Unidos y el Reino Unido que ha
n activado Gmail offline a través de Gmail Labs deberían poder acceder a
su casilla de correo, si bien no podrán enviar ni recibir mensajes”.
Pasaron las horas, el servicio se restableció –de hecho en México era de
madrugada, por lo que la gran mayoría ni nos dimos cuenta- y llegó el
siguiente comunicado “La caída del sistema duró aproximadamente dos
horas y media comenzando a las 9.30am GMT. Sabemos que esto puede
haberle causado problemas en su trabajo. Lo lamentamos mucho e
hicimos todo lo necesario para restaurar el acceso de la forma más
rápida. Nuestra prioridad fue volver a darle acceso. Nuestros ingenieros
siguen investigando la causa del problema”.
Si se hubiera caído cualquier servicio en “la nube” no sería noticia. Pero
Google es uno de los principales promotores de que toda la información
del usuario se encuentre almacenada en sus propios servidores, así es
que la noticia me hizo reflexionar qué tanto queremos tener todo
precisamente bajo el concepto de nube.
Cuando la moda llega, se queda. El asunto de la famosa nube es tan
antiguo como el mismísimo Hotmail, por ejemplo. Todo el correo,
contactos e información se encuentran físicamente en los servidores del
proveedor. No hay conexión a Internet o tienen problemas con sus
equipos y ya valimos. Claro, en los últimos años se ha popularizado el
concepto por todo lo que se puede hacer además del correo.
Hoy una de las propuestas y no sólo de Google es: olvídense de sus
discos duros, traigan todo para acá. Todavía suena disparatado, ¿qué
hago con los 20, 30 o 100GB de datos que tengo en mi máquina? ¿Los
mando a la nube? ¿Estarán seguros? ¿Siempre disponibles?
La propuesta del almacenamiento remoto está todavía en sus etapas
primitivas y se complica más en países como México, donde el acceso
promedio de banda ancha apenas llega a un 1Mbps… eso de bajada,
porque de subida si bien nos va, tenemos unos 200Kbps (hablo del
proveedor más grande, Infinitum).
Entonces, ¿es un gran disparate pensar en que no tendremos discos
duros donde guardar información? ¿Todo estará en la nube? Creo que
aquí aplica el famosísimo ni tanto que queme al santo ni tan poco que no
lo alumbre… me explico. Creo que el concepto de nube funcionaría muy
bien para los datos que siempre están cambiando y que son pocos en
megabytes. Lo que ahora llevamos en un teléfono inteligente como
directorio telefónico, agenda de citas, tareas pendientes y el correo más
reciente es un habitante natural de la nube, sobre todo a la hora de
modificar información y querer consultarla desde cualquier otro lugar que
no sea el teléfono.
El tamaño de los archivos es mínimo y la siempre disponibilidad de esa
información es muy apreciada. También aplica en gran medida cuando
cambiamos de celular… el fastidio de sincronizar de nuevo los datos
desaparecería, en este mundo hipotético de nube compatible con todo.
Palm con su nuevo teléfono Pre está apostando a este concepto, donde
la información se almacena en la nube, no hay que sincronizar con la
computadora. Ahora bien, el formato es propietario y no será compatible
con otros teléfonos. Así como hay estándares para muchas otras
cuestiones, debería existir uno para almacenar información personal en
la nube, que pueda ser accesible desde cualquier dispositivo, pero claro,
soñar no cuesta nada.
Mientras todo eso llegue, si es que algún día existe, situaciones como
las del Gmail de Google y otras que vengan nos harán pensar realmente
¿qué tanto queremos tener todo en la nube? ¿Qué tan confiables serán
los servicios? ¿Quién se hará cargo de esa información dentro de 10 ó
20 años? Muchas preguntas, pocas respuestas. Por supuesto, espero
tus comentarios.
Espero sus comentarios en los Foros dentro de www.matuk.com.

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No cabe duda que los servicios de conexión a Internet y en particular
el de Infinitum dejan mucho que desear. Recientemente contraté un
paquete residencial “todo México sin límites” o algo así, con un ancho
de banda de “hasta” 2Mbps. He estado midiendo la velocidad y los
rangos son desde unos paupérrimos 300Kbps hasta 1.4Mbps en el
mejor de los casos. Las mediciones han sido a toda hora, el
promedio se puede situar en 1Mbps. ¿Por qué entonces lo venden y
cobran como de 2Mbps? Eso sí, al descargar video “milagrosamente”
sube hasta picos de 6Mbps, así es que el típico pretexto de “está muy
lejos de la central” es difícil de creer. ¿Qué hacer? Veo un callejón sin
mucha salida posible, porque me han platicado historias de terror
con otros proveedores.
La semana pasada nos dimos una vuelta por el stand de BlackBerry
en la exposición ExpoComm. Ahí entrevistamos a Félix Audirac,
gerente técnico, quien los mostró la línea completa de teléfonos.
Conócela.