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K'inich B'aaknal Chaahk máximo jerarca maya INAH Instituto Nacional de Antropología e Historia 6 de febrero de 2010/México, DF
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- Arqueólogos descubrieron un muro con un texto glífico
que incluye el nombre completo del jerarca maya que
forjó el más importante de los señoríos militares de
Toniná
- Se trata de K'inich B'aaknal Chaahk, el sexto
gobernante de los 14 (hasta ahora conocidos) que
dirigieron esta antigua urbe; también se halló su
retrato modelado en estuco
Un muro con un amplio texto glífico, que incluye el nombre
completo del gobernante maya que forjó el más importante
de los señoríos militares de esta antigua civilización, fue
localizado en la Zona Arqueológica de Toniná, Chiapas. El
descubrimiento, a decir de los epigrafistas, arrojará nuevos
datos sobre la gramática maya, toda vez que muestra rasgos
lingüísticos poco conocidos y aún por descifrar.
Este hallazgo se suma al del sarcófago que recientemente
registraron, en este mismo lugar, especialistas del Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta). La
pared —que data del año 708 d.C.— fue detectada en el
complejo arquitectónico llamado El Palacio, y corresponde a
un par de habitaciones que también fueron descubiertas
junto con un retrato en estuco de K'inich B'aaknal Chaahk, el
soberano maya más poderoso de esta antigua urbe.
El doctor Juan Yadeun Angulo, del INAH y coordinador del
proyecto de conservación e investigación en Toniná, declaró
que K'inich B'aaknal Chaahk fue el forjador de "uno de los
señoríos militares más grandes de la historia maya hasta
antes de la llegada de los mexicas a esta región”.
Los cuartos abovedados del jerarca maya forman parte de El
Palacio o Casa de las luciérnagas, un conjunto arquitectónico
ubicado en la Acrópolis, la cual —con sus 320 metros de
base y 63 de alto—, constituye “una de las estructuras
piramidales más grandes de México y del mundo”.
Según los expertos, el muro, que también alude a
escenas mitológicas, pudo servir para segregar a los
visitantes que deseaban entrevistarse con el señor de Toniná.
No obstante, Carlos Pallán Gayol, director del Acervo
Jeroglífico e Iconográfico Maya (Ajimaya) del INAH, quien se
ha dedicado al estudio de las imágenes y jeroglíficos de esta
pared, su importancia radica en que permite confirmar que El
Palacio fue la sede del poder de K'inich B'aaknal Chaahk, el
sexto gobernante de los 14 (hasta ahora conocidos) que
dirigieron Toniná.
“Este muro ha sido fundamental para entender un capítulo en
la historia de Toniná, entre 680 y 715 d.C., cuando aparece el
sexto señor en la secuencia dinástica del sitio. Hasta el día
de hoy, se sabe que K'inich B'aaknal Chaahk fue el
gobernante de mayor poderío político y hegemónico en
Toniná, una ciudad que en su época debió conocerse como
Po’ (blanco, en lengua mixe-zoqueana)”, explicó.
Entre las numerosas conquistas de este soberano
destaca aquella que emprendió a manera de revancha contra
Palenque, ciudad que había derrotado previamente a Toniná
en 687 d.C.
Un año después, K'inich B'aaknal Chaahk asumió el mando
de Toniná y tras años de consolidar su poderío militar,
preparó un contraataque en el año de 711 d.C. que culminó
con la victoria sobre Palenque y la subsecuente captura de su
gobernante K’an Joy Chitam II, hijo del gran K’inich Janaahb’
Pakal. Éste y otros hechos lo convirtieron en un mandatario
temido, cuya esfera de influencia alcanzó sitios tan distantes
como Bonampak.
Detrás del muro estucado ―el cual registra dos fechas
jeroglíficas correspondientes a marzo y junio de 708 d.C.―
se halla el banco de un trono que, pese a ser el cuarto
localizado hasta ahora en El Palacio, es único debido a que
se ubica dentro de un espacio privado, sumamente
restringido en su época.
Asimismo, el especialista adscrito a la Coordinación
Nacional de Arqueología puso énfasis en el estado de
conservación de la pared prehispánica, que además de
jeroglíficos finamente modelados en estuco, mantiene en
gran medida sus pigmentos originales en coloridos tonos
rojizos y azules.
“Posiblemente el gobernante se sentaba detrás de este muro
a fin de que dignatarios visitantes u otros personajes,
pudieran entablar conversación con él, pero estableciendo
claramente la diferencia de rangos. Él, K'inich B'aaknal
Chaahk, era la personificación del poder político y poseía
además un carácter sagrado”.
El muro —consideró Pallán Gayol—, brindará
información valiosa desde varias perspectivas, pues además
de contener datos históricos, “encierra cuestiones
mitológicas, sobre todo en la iconografía; y arrojará nuevos
aspectos sobre la gramática maya, por ejemplo, el inusitado
empleo de pronombres en segunda persona, un rasgo
lingüístico muy poco común”.
En lo que respecta a algunas de las ideas contenidas
en el texto glífico del muro ―descifrado por el Ajimaya en
colaboración con el experto ucraniano Yuriy Polyukhovych―,
una de ellas refiere que el edificio donde se encuentra fue
llamado Doce son sus imágenes de ave, el cual habría sido
“inaugurado” por uno de los principales sacerdotes de K’inich
B’aaknal Chaahk, mediante un ritual dedicatorio que implicó
la entrada de fuego o humo, es decir, se sahumó a fin de
purificarlo y hacerlo apto para las prácticas que ahí se
desarrollarían.
Además de registrar el nombre completo de K'inich
B'aaknal Chaahk, el muro cita también diversos títulos de
este gobernante, entre ellos los de “Señor divino de Toniná”
(k’uhul Po’ ajaw) y el de kalo’mte', término exclusivo de los
señores con mayor hegemonía, aquellos que no sólo
reinaban en su ciudad, sino que controlaban otros sitios.
Mientras tanto, la escena representada en dicha pared
es dominada por una banda de Ak’b’aal u oscuridad que
alude al inframundo acuoso maya, de cuyos extremos
emergen un par de entidades sobrenaturales que muestran
rasgos propios de tal región, como la presencia de ojos
arrancados de sus órbitas. Ambas figuras presentan rasgos
esqueléticos reminiscentes del Dios A o de la Muerte,
aunque con ciertos atributos acuáticos.
Sobre esta banda inferior están representados otro par
de personajes erguidos (uno de ellos incompleto), quienes
“parecen sostener el plano celeste en forma análoga a los
llamados pawuahtunes o ‘sostenedores del cielo’. Bajo la
escena aparece un texto jeroglífico horizontal adornado con
bandas entrelazadas y ejecutado con gran virtuosismo”,
concluyó Carlos Pallán.

K'inich B'aaknal Chaahk
K'inich B'aaknal Chaahk
Carlos Pallán Gayol, director del Acervo
Jeroglífico e Iconográfico Maya