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Tlaltecuhtli, la diosa de la tierra
INAH
Instituto Nacional de Antropología e Historia
18 de febrero de 2010/México, DF
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  • El monolito mexica podría exhibirse por primera vez en
    ocasión del montaje de la exposición internacional
    dedicada al último jerarca mexica
  • Su probable presentación dependerá del diseño de
    un soporte adecuado para sus 12 toneladas de peso
    y su tamaño, así como de la disposición de tecnología
    para su traslado

El monolito mexica de Tlaltecuhtli (diosa de la tierra) podría
ser exhibido al público por primera vez y como pieza estelar,
en ocasión del montaje de la exposición internacional
Moctezuma II, la cual llegará a México después de su exitosa
presentación en el Museo Británico de Londres.

Descubierta el 2 de octubre de 2006 en el predio Ajaracas, en
el Centro Histórico de la Ciudad de México, esta pieza
escultórica data de alrededor del año 1502, y  además de ser
el único monolito mexica que conserva su color original,
representa el más grande descubierto hasta el momento de
dicha cultura prehispánica, superando al Calendario Azteca,
la Coatlicue y la Coyolxauhqui.

La Tlaltecuhtli es uno de los vestigios más importantes
encontrados como parte del Proyecto Templo Mayor, “nos
revela —por su tamaño de 4.19 por 3.62 metros y 40
centímetros de espesor, y 12 toneladas de su peso-— la
evolución escultórica de los mexicas”, aseguró María Barajas,
una de las restauradoras que han atendido la pieza, durante
su reciente participación en el ciclo de conferencias que se
llevan a cabo los sábados de febrero, con motivo de los 32
años del descubrimiento de la Coyolxauhqui.

Durante la conferencia dictada en el Museo del Templo
Mayor, la especialista del INAH destacó que por su policromía
este monolito deja ver la evolución plástica que habían
logrado los mexicas hacia los albores del siglo XVI.

“Por el tipo de relieve  más monumental y el empleo de una
mayor gama de colores, particularmente el rojo, como el
borgoña, nos hace referencia a la época de auge de esta
cultura a finales del reinado de Ahuízotl y principios del de
Moctezuma”.

Es una figura de cuerpo completo color ocre con fondo rojizo,
que representa a la deidad vinculada con la tierra. La diosa
es  mostrada con cabello rizado color rojo oscuro, que era el
símbolo de belleza de la época, pero también de la noche,
del inframundo, comentó Barajas.

“Tiene unos ojos muy profundos que están en forma de
media luna, la nariz es muy ancha y plana, mientras que las
mejillas resaltan por el relieve de color rojo, y en el centro de
éstas hay un pequeño círculo de color azul. Además, de su
boca sale un chorro de sangre que proviene desde el
abdomen.

“La figura tiene los brazos flexionados hacia arriba como en
alusión a que es la diosa de la tierra, y que todas la criaturas
regresan a ella y es la devoradora de todo”.

En tanto que sus piernas están en forma de cuclillas; porta
una falda corta adornada en los extremos con puntos de color
blanco delineados de negro, así como huesos en forma de x.
La especialista detalló que el monolito está fragmentado en
cuatro partes y muestra  un faltante o hueco en el centro.

Asimismo, María Barajas explicó que a través de un grupo
interdisciplinario de expertos, coordinado por el INAH, han
realizado la conservación del relieve y preservación del color
original de la pieza monolítica, mediante el uso de tecnología
de punta.

“Primero se controlaron las condiciones de humedad y
temperatura, posteriormente se retiraron sedimentos que
cubrían la piedra y se eliminaron las costras salinas de los
cantos, además se hizo una intervención minuciosa sobre
grietas y fisuras.

“Luego se llevó a cabo una limpieza integral para después
comenzar con el proceso de unión de fragmentos
desprendidos, restauración de relieve desgastado y la
fijación de color”, concluyó.

La probable exhibición, en el segundo semestre del año, de
esta pieza que da cuenta de la evolución escultórica que
alcanzaron los mexicas, dependerá del diseño de un soporte
adecuado a su peso y dimensiones, que permita además
mantener los cuatro fragmentos en que está dividida, y la
disposición de tecnología de vanguardia que faciliten su
traslado al Museo del Templo Mayor, recinto que será sede
de dicha exhibición dedicada al último tlatoani de Tenochtitlan.

Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e
Historia (INAH-Conaculta), Moctezuma II se presentará en
nuestro país después de su presentación en el Museo
Británico de Londres, donde registró una afluencia de 210 mil
visitantes fascinados por la antigua cultura mexica. Para esta
ocasión también se incluirán algunas piezas rescatadas en
las últimas excavaciones realizadas por el Programa de
Arqueología Urbana (PAU), en lugares adyacentes al predio
Ajaracas, donde se descubrió la Tlaltecuhtli.
EL CABELLO DE LA DIOSA ES SIMBOLO DEL INFRAMUNDO
LA FALDA QUE PORTA SE ENCUENTRA ADORNADA
CON HUESOS EN FORMA DE X