CiudadTijuana
Derechos Reservados
Restauran textil antiguo con goma prehispánica
INAH
Instituto Nacional de Antropología e Historia
30 de diciembre de 2009/México, DF
Zona Deportiva
Inicio
CiudadTijuana
Ayuda
  • El mucílago vegetal llamado tzauhtli fue reproducido
    de forma experimental por especialistas del INAH a
    partir de documentos del siglo XVI
  • Los artesanos prehispánicos utilizaban este adhesivo
    para crear piezas de arte plumario; hoy es usado para
    dar resistencia a textiles antiguos con alto grado de
    deterioro

Especialistas mexicanas desarrollaron una técnica para la
restauración de textiles antiguos, basada en la reproducción
de un adhesivo natural que era usado en la época
prehispánica llamado tzauhtli, que ayuda a dar mayor
estabilidad a este tipo de bienes culturales con alto grado de
deterioro.

Esta goma vegetal ha sido utilizada por expertos del Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), en la
exitosa restauración de diversas banderas históricas: los dos
lienzos usados por las tropas del general Isidro Barradas
durante el intento de  reconquista española, en 1829; y el
blasón de la de la Guardia Nacional del Batallón Matamoros
de Morelia, utilizada en 1847 durante la defensa del Castillo
de Chapultepec, tras la invasión de Estados Unidos.

El desarrollo e investigación de la técnica fue realizada en la
Escuela Nacional de Conservación, Restauración y
Museografía (ENCRyM), del INAH, donde desde hace más de
una década se comenzaron las pruebas experimentales con
esta resina vegetal, cuyo uso además reduce notablemente
los tiempos de la restauración.

Lorena Román Torres, responsable del Taller de Textiles de
la ENCRyM, informó que la idea de reproducir el adhesivo se
dio a partir de referencias históricas del siglo XVI, que aluden
a la extracción del mucílago de algunas especies de
orquídeas mexicanas, y que era usado en la época
prehispánica en el arte plumario.

“En los museos del mundo, y particularmente los
restauradores de textiles, han enfrentado el problema del
avance tan acelerado de deterioro que sufren las piezas de
este tipo, lo que hace imposible utilizar los medios
convencionales de intervención como la adhesión o la
consolidación por costura”.

Un medio habitual de restauración textil, dijo la especialista
del INAH, es la costura, que por requerir del uso de agujas,
puede propiciar la destrucción de fibras altamente
deterioradas.

Ante este panorama, comentó, se consideró necesario
recurrir al adhesivo experimental, cuando era imposible usar
la aguja y otras gomas que podían comprometer el material o
prolongar la restauración por tiempo indefinido, de tal manera
que el tzauhtli nos dio buenos resultados.

“Con este adhesivo natural, recientemente intervenimos un
par de banderas, una del siglo XIX y una de 1914. Ambas se
encontraban prácticamente desintegradas, y los fragmentos
restantes se pulverizaban con sólo tocarlos o exponerlos al
viento. El tzauhtli no únicamente ayuda como adhesivo,
también es un buen consolidante que le da mayor resistencia
a las fibras”, ejemplificó Román Torres.

Esta goma, procedente del mucílago de orquídea, además
de ser un excelente componente para consolidación y
adhesión, también es reversible, con lo que se cumple una
de las características esenciales que debe poseer una
técnica actual de restauración, destacó.

El término tzauhtli, de acuerdo con las fuentes históricas
adjudicadas a fray Bernardino de Sahagún, procede de un
vocablo náhuatl, donde tzacutli significa engrudo, y popochtli,
perfume o aroma.

En años recientes la restauradora del INAH Carolusa
González, realizó una investigación para abundar sobre el
tema, que también formó parte de su tesis titulada Tzauhtli,
mucílago de orquídeas: obtención, usos y caracterización.
Posteriormente, junto con la doctora Araceli Peñas, clasificó
las características de los compuestos del adhesivo vegetal.

“Sus cualidades superan a muchos de los adhesivos
naturales y sintéticos usados hasta la fecha en la
restauración, porque respecto de otros métodos de
consolidación y de costura, es aplicable en fibras
inmanipulables por su alto grado de deterioro”, aseguró
Román Torres.

Con base en la experimentación de Carolusa González,
desde mediados de los años 90, y la aplicación de la técnica
en algunos objetos de arte plumario, textiles de seda y piezas
hechas con fibras vegetales, como la palma, desde 2003 los
especialistas de la ENCRyM lograron reproducir la técnica de
elaboración prehispánica, hoy perfeccionada para su uso en
la restauración.

El mucílago se obtiene —de acuerdo con los escritos de
Sahagún, y corroborados en los numerosos ensayos
realizados en la escuela del INAH—, a partir de un bulbo
joven de orquídea, que se pela, rebana, machaca y se
exprime para obtener la sustancia adhesiva.

Dicho líquido se coloca en placas a temperatura ambiente y
se deja secar, hasta obtener un polvo blanquizco, que en
combinación con otros agentes naturales se convierte en un
adhesivo fuerte y en un consolidante orgánico sin fecha de
caducidad.

Su aplicación, en comparación con otros adhesivos, también
resulta mucho más segura al no ser tóxica, además de no
requerir calor, como los de origen sintético.

Así mismo, agiliza los tiempos de restauración y da
resistencia a los textiles resecos sin quitarles flexibilidad.

La goma vegetal también ha sido utilizada en la restauración  
del lábaro del Batallón de Toluca, de 1847, y la bandera del
teniente Mariano Azueta, usada en la Defensa de Veracruz en
1914; además de un mosaico de arte plumario perteneciente
al Museo Nacional del Virreinato, y una caja de palma del
periodo prehispánico.