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¿Por qué celebramos el 25 de diciembre?
INAH
Instituto Nacional de Antropología e Historia
24 de diciembre de 2009/México, DF
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  • La historiadora Elsa Malvido explica cómo se
    estableció el 25 de diciembre como el día para
    conmemorar el nacimiento de Jesucristo
  • La conmemoración de la Navidad se instauró
    después del Concilio de Nicea, en 325 d.C.

En México las calles lucen los adornados navideños, el
‘maratón Guadalupe-Reyes’ está a todo lo que da, los
árboles de Navidad tienen regalos a su alrededor, y
comienzan los preparativos para la cena de Nochebuena,
pero… ¿Por qué celebramos el 25 de diciembre?

La historiadora Elsa Malvido, de la Dirección de Estudios
Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia
(INAH-Conaculta), se dio a la tarea de investigar las raíces de
la Navidad en México, a partir de los antecedentes de esta
celebración en otras partes del mundo.

La especialista explicó que el calendario gregoriano, que
actualmente nos rige, fue impuesto en 1582 por el Papa
Gregorio XIII, sustituyendo la cuenta juliana establecida por
Julio César,  datando el nacimiento simbólico de Cristo en el
año 1.

Sin embargo, “la conmemoración de la Navidad se instauró
después del Concilio de Nicea, en 325 d.C., convocado por el
emperador romano Constantino, al discutirse la
consubstanciación —presencia de Jesucristo en la
Eucaristía—, fue necesario determinar el nacimiento de
Jesús.

“Tomando el evangelio de Lucas, declararon que si Cristo
murió alrededor de los 30 años, un 6 de abril, y regresando
los nueve meses de gestación, debió venir al mundo entre el
6 y el 8 de enero”, comentó.

Casualmente, refirió la historiadora, Jesucristo comparte
muchas características con los dioses solares de las distas
culturas del mundo, es el caso de Buda y Shiva, en la India;
Osiris y Orus, en Egipto, o Mytra, en Irán, por mencionar
algunos, y todos ellos nacieron en el solsticio de invierno.

Esta “competencia” obligó a los teólogos a datar el
nacimiento de Jesús en el solsticio de invierno, es decir, el
25 de diciembre; sobreponiéndola a las distintas fiestas
paganas. Posteriormente, san Agustín afirmó en sus textos
que “se celebraba el nacimiento no del Sol, sino del Creador
del Sol”, detalló Elsa Malvido.

Fue en el año 386, abundó, que la iglesia Romana
conmemoró oficialmente el 25 de diciembre como el día del
nacimiento de Jesucristo, pero fue hasta el siglo IV que el
Papa Julio I generalizó esa fecha, bajo el mandato de los
emperadores Teodosio y Valentino.

En nuestro territorio, después de la Conquista, en 1521, la
evangelización impuso distintas celebraciones católicas,
entre ellas la Navidad, que ya tenía siglos de conmemorarse
en Europa. Es así que los mexicanos realizamos las fiestas
que el calendario litúrgico proporciona, como el día de la
Candelaria y la Semana Santa, entre otras celebraciones
religiosas.

          “La religión católica permeó todos nuestros actos
durante la época colonial, hoy algunas fiestas trastocadas
sobreviven obligándonos a su recuerdo y rescate para
recrearlas. Son nuestras en la medida en que las
celebramos con todas sus modificaciones porque las
tradiciones se transforman, de algunas no sabemos el
origen pero las creemos ancestrales y muy nuestras”,
concluyó Elsa Malvido.

          La investigación de la historiadora Malvido sobre la
Navidad, forma parte del artículo Navidad, posadas y otras
celebraciones de fin de año, publicado en la revista Diario de
Campo, editada por el INAH..