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Dinámica, la restauración del patrimonio en 2009
INAH
Instituto Nacional de Antropología e Historia
24 de diciembre de 2009/México, DF
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  • La conservación de los bienes culturales de la nación,
    comenzó este año con la limpieza de las 23
    esculturas olmecas del Parque Museo La Venta, en
    Tabasco
  • Monumentos prehispánicos y coloniales, piezas
    vinculadas con la Independencia de México, pinturas
    murales y títeres, fueron algunos de los bienes
    atendidos por especialistas

Un año de mucho dinamismo es el que tuvo el Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) en lo
relativo a la preservación del vasto patrimonio cultural de la
nación, en el que, a través de sus cuadros de restauradores,
logró devolverle su esplendor a un sinnúmero de bienes
muebles e inmuebles distribuidos en lo largo y ancho del
territorio.

A mediados de febrero, tras casi un mes de labores,
especialistas del INAH concluyeron el proceso de eliminación
de manchas en 23 esculturas olmecas del Parque Museo La
Venta, en Villahermosa, Tabasco, que fueron objeto de actos
vandálicos el 11 de enero.

La inmediata atención de un equipo de nueve restauradores
permitió rebasar las expectativas, de tal manera que se logró
el retiro total de la mezcla de aceite, sal y jugo de uva,
derramada sobre las piezas, cuya antigüedad se calcula
entre los años 600 y400 a.C.

A nivel arqueológico, el INAH culminó el trabajó de
restauración del Templo de Quetzalcóatl, en la Zona
Arqueológica de Teotihuacan, Estado de México; su
emblemática fachada de serpientes con el cuerpo cubierto de
plumas y las grandes cabezas que decoran la alfarda, podrán
ser admiradas por los visitantes en 2010. Los trabajos de
intervención iniciados en 2003, para combatir los problemas
de humedad, han permitido disminuir el deterioro del
inmueble prehispánico hasta en 95 por ciento.

La “Pirámide de Pino Suárez” con la que se topan
diariamente cerca de 200 mil usuarios que transbordan en la
estación del Metro Pino Suárez, este año recobró su rostro
original.

El adoratorio mexica dedicado a Ehécatl —deidad azteca del
viento— fue objeto de una restauración integral durante varios
meses, y siguiendo la técnica constructiva de los propios
mexicas, quienes después de conformar el núcleo y revestirlo
con lajas y piedras labradas, lo aplanaban con una mezcla de
arena y cal, de la que proviene el tono blanquizco que ahora
presenta.

En términos de restauración de inmuebles coloniales, el
Fuerte de San Juan de Ulúa, en Veracruz, recibió una
inversión de 32 millones de pesos para una primera etapa de
atención, con la que se logró la recimentación de la
contraescarpa (área de los pozos internos de la fortaleza) y
de las banquetas perimetrales de acceso al edificio principal.

Además, se rehabilitó uno de sus tres característicos
garitones cónicos para darle mayor estabilidad a la
estructura. Así mismo se limpió el piso de la Plaza de Armas,
y se intervino el Muro de las Argollas y el Patio de San
Fernando, al igual que el Baluarte de Guadalupe. La
rehabilitación del monumento histórico que data de 1535,
continuará en 2010 con la reparación de azoteas, atención de
humedades, cambios en la instalación eléctrica y la
adecuación de un nuevo núcleo de sanitarios.

A su vez, en Michoacán, después de cuatro años de intensos
trabajos de restauración, el Ex Convento de Santa María
Magdalena de Cuitzeo, edificado 1550 por los agustinos, fue
recuperado del deterioro al cien por ciento, mediante la
atención del daño causado por el paso del tiempo en su
arquitectura y pintura mural.

Entre sus elementos arquitectónicos distintivos están la
fachada del templo, estilo plateresco; el portal de peregrinos
diseñado siguiendo a los autores de tratados renacentistas, y
su colección de gárgolas de remembranzas medievales.
Destaca también la recuperación de los jardines y el huerto.

De igual manera, los ex conventos dominicos de Santo
Domingo Yanhuitlán, San Pedro y San Pablo Teposcolula, y
San Juan Bautista Coixtlahuaca, en la región de la Mixteca
Alta, Oaxaca, continuaron siendo objeto de labores de
restauración, para contrarrestar los daños estructurales que
sufrieron por un sismo registrado en 1999.

Más de 28 millones de pesos ha invertido el INAH en el
rescate de estos inmuebles religiosos de los siglos XVI y
XVII. En el de San Juan Bautista Coixtlahuaca se restauró el
ábside y el emblemático campanario que presentaba graves
daños, así como su retablo y sus pinturas de gran formato.

Tras año y medio de intervención, la superficie de 80 metros
cuadrados que abarca El canto y la música, uno de los tres
frescos que el muralista Rufino Tamayo pintó a lo largo de su
carrera, recuperó su esplendor. Pintada en 1933 para la
Escuela Nacional de Música (Moneda 16, Centro Histórico de
la Ciudad de México), esta obra fue sometida a novedosas
técnicas, que otorgan el tono y brillantez que caracterizan la
obra del pintor oaxaqueño

Piezas atribuidas a don Miguel Hidalgo y Costilla, como un
relicario de plata dorada y una medalla con la imagen de la
Virgen de Guadalupe, fechada en 1803, fueron algunos de
los objetos históricos que restauró el INAH, mediante un
minucioso proceso de conservación, como parte de los
festejos previos del Bicentenario de la Independencia de
México.     

El 12 de diciembre de 1847 ondeó por primera vez la Bandera
del Batallón Matamoros de Morelia, al pie del Castillo de
Chapultepec, durante la invasión estadunidense. En el Taller
de Textiles de la Escuela Nacional de Conservación,
Restauración y Museografía (ENCRyM) se llevaron a cabo las
tareas para la recuperación del lábaro de 162 años de
antigüedad, donde de sólo trozos de seda, la pieza fue
recuperada en un alto porcentaje.

Finalmente, la tradición titiritera de nuestro país también
recibió atención por parte de expertos del INAH; 317 títeres de
la legendaria Compañía Rosete Aranda, algunos con 150
años de antigüedad, fueron restaurados por el INAH tras
siete meses efectivos de trabajo. Procesos de lavado, zurcido
y/o reposición de las pequeñas prendas, así como
eliminación de adhesivos y repintes, devolvieron la vida a los
delicados muñecos, muchos de ellos ahora cuentan con
posibilidad de movimiento y están listos para volver a los
escenarios.
Templo de Quetzalcóatl
Bandera del Batallón de Matamoros
Medalla de plata con la imagen de la Vírgen de Guadalupe
Restauración de escultura jaguar
Relicario de plata dorada atribuido a Miguel Hidalgo
Ex convento de Santa Maria Magdalena de Cuitzeo
Fuerte de San Juán de Ulúa
Fuerte de San Juán de Ulúa
Restauración de cabeza Olmeca
Restauran bandera de la Guardia Nacional
Títeres de la legendaria compañía Rosete Aranda
Títeres de la legendaria compañía Rosete Aranda
Pirámide de Pino Suárez