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Los hallazgos arqueológicos más relevantes de 2009
INAH
Instituto Nacional de Antropología e Historia
23 de diciembre de 2009/México, DF
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  • Complejos funerarios, una momia, subestructuras
    mayas, pintura mural y cráneos en cenotes, fueron
    algunos de los descubrimientos registrados por el
    INAH este año
  • Yucatán, Sonora, Querétaro, Michoacán, San Luis
    Potosí, Hidalgo y la Ciudad de México, los lugares
    donde se presentaron los hallazgos

A lo largo y ancho del territorio nacional, una serie de
hallazgos y estudios revolucionaron la actividad arqueológica
en México durante 2009, como producto de proyectos de
investigación de largo aliento que desarrolla el Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).

          Descubrimientos, en su mayoría de correspondientes a
la época prehispánica, que han permitido ir avanzando en el
conocimiento de las antiguas culturas mesoamericanas.

Complejo funerario en Tlatelolco. En la que fue la ciudad
gemela de Teotihuacan, Tlatelolco, se registró el hallazgo de
un complejo funerario novohispano, conformado por 50
esqueletos y cinco cráneos que podrían corresponder a
víctimas de una sublevación durante la toma de Tlatelolco en
manos de Hernán Cortés, o de las pestes de 1545 y 1576.

          Este descubrimiento, en la Ciudad de México, se
registró a finales de 2008 y principios de 2009, durante las
exploraciones que arqueólogos del INAH realizaban con el fin
de obtener evidencias materiales que confirmaran la fecha de
construcción de la Etapa I del Templo Mayor de Tlatelolco, y
con lo cual se determinará el momento de su fundación.
Además, se abrió al público la Caja de Agua del Imperial
Colegio de la Santa Cruz decorada con pintura mural,
descubierta en 2002.

Reversión de humedad en Uxmal. Durante el desarrollo de
labores para contrarrestar los problemas de humedad de
diversos edificios de la Zona Arqueológica de Uxmal,
arqueólogos del INAH detectaron una fachada anterior a la
que el visitante puede observar hoy de la Gran Pirámide, y
que representa los antecedentes de la arquitectura Puuc,
célebre por el cuidadoso labrado de mosaico de piedra que
cubre las fachadas.

          La sección descubierta en febrero reveló un diseño que
data del 250 al 500 d.C., y muestra variantes respecto a la
arquitectura visible en el Cuadrángulo de las Monjas, el
Palacio del Gobernador o el Templo de las Tortugas, edificios
que corresponden al Clásico Tardío.

Subestructura con más de 1000 años de antigüedad. En
medio de la temporada de excavaciones para determinar el
desarrollo arquitectónico de edificios emblemáticos de la
Zona Arqueológica de Chichén Itzá, en Yucatán, fue hallada
una subestructura de más de 1000 años de antigüedad, en
las inmediaciones de las estructuras El Castillo y Templo de
los Guerreros.

La construcción localizada en junio, corresponde al periodo
previo de esplendor arquitectónico del sitio, entre los siglos
VIII y IX, lo que aportará información sobre el urbanismo
maya, ya que se estima que el máximo desarrollo de este
lugar se dio en el siglo X, de este modo, la subestructura
encontrada ayudará a asociar lo que aconteció en etapas
anteriores.

Momia de la cultura ópata. Un entierro femenino momificado
que data de la Colonia, entre los siglos XVII y XVIII, fue
encontrado en julio, dentro de una cueva de la Sierra Madre
Occidental, en el municipio de Bavispe, Sonora. El hallazgo
despertó gran interés de los especialistas del INAH, ya que
las características de la inhumación y su ofrenda sugerían
que el personaje en cuestión pudo ser en vida una curandera
de la extinta cultura ópata.

          La momia fue nombrada Óqui (mujer, en lengua ópata).
El cuerpo mostraba evidencias de que fue atado,
amordazado y colocado dentro de un saco mortuorio y
cubierto con petates como parte de un ritual poco conocido.
Asociados a él, había gran cantidad de vestigios de fibras, un
cuenco de cerámica decorado, hilos y los restos de un infante
cremado.

Murales teotihuacanos en el Bajío. El arte mural también
floreció, en el sitio arqueológico de El Rosario, en Querétaro,
se encontraron cuatro murales policromados de estilo
teotihuacano, los cuales representan los únicos de esa
cultura de los que hasta el momento se tiene noticia en la
región del Bajío.

Las pinturas localizadas, en junio, en el pórtico de un edificio
prehispánico, del área considerada como un centro
ceremonial, datan del Periodo Clásico (200-650 d.C.), y
fueron sometidas a labores de limpieza para su traslado al
Museo Regional de Querétaro, con el fin de evitar su colapso
debido a las condiciones geológicas del área y para facilitar
su estudio por parte de los especialistas.

Cráneos y rifles en cenotes. El descubrimiento de una
docena de cráneos prehispánicos mayas, dos rifles de la
época colonial y cerca de medio centenar de vasijas, algunas
con una antigüedad que data entre los años 400 al 250 a.C.,
fue de los más significativos en materia de arqueología
subacuática. El hallazgo se registró en julio en varios en el
interior cenotes de Yucatán, durante las exploraciones y el
registro de estos pozos naturales para su integración al Atlas
Arqueológico Subacuático de la Península de Yucatán.

Los cenotes en los que se localizaron los materiales
prehispánicos y coloniales son: Balmi, Canun Che’en, La
Guadalupana, Xkal Xkal y Kan Kab Che’en, con los cuales
suman ya 28 los sitios de este tipo con evidencias culturales.

Pirámide en una huerta. En busca de un lugar para cultivar
aguacate, José Humberto Téllez y Apolinar Piceno Guillén se
toparon con una pirámide cubierta de maleza, en un predio
ubicado en el municipio de Ario de Rosales, en Michoacán.
Después de retirar la hierba se toparon con la base de una
estructura piramidal.

          El suceso se dio en agosto en la comunidad de
Tipitarillo, y se trató de una yácata (basamento de forma
rectangular que combina elementos semicirculares) de
cuatro metros de altura, y 14 metros de ancho por 20 de
largo, la cual cuenta con seis cuerpos escalonados, y en
buen estado de conservación. El monumento podría haber
sido parte de un centro ceremonial del periodo Clásico (300 y
850 d.C.), con posible influencia teotihuacana.

Deformaciones físicas en Tamtok. Las infecciones también
afectaron a la población prehispánica, como lo revela el
estudio realizado a los 37 entierros humanos de la cultura
huasteca, hallados en octubre en la Zona Arqueológica de
Tamtok, en San Luis Potosí, el cual indica que entre los años
1110 y 1200 d.C., un sector de la población sufrió graves
infecciones que repercutieron en alteraciones físicas, como
se advierte en las huellas que presentan los huesos.

De acuerdo con análisis arqueológicos y de antropología
física, apuntan a que se trató de un grupo poblacional que se
distinguía del resto, toda vez que todos los esqueletos que
presentan patologías fueron descubiertos en el área norte
conocida como La Noria, donde también se ubica la
escultura monolítica Monumento 32, asociada con la fertilidad.

Rojo, negro, amarillo y un azul verdoso son los principales
colores con que fueron creados los murales, en los que se
identificaron imágenes de cuchillos curvos de obsidiana,
corazones sangrantes, un personaje que podría tratarse de
un animal o un humano rodeado de volutas que aluden a la
palabra o al sonido, un posible escudo, un brasero con
mango y un penacho.

Serie glífica en Chichén itzá. En el llamado Conjunto Casa
Colorada, en la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, Yucatán,
se reanudaron excavaciones en noviembre para corroborar el
origen de la antigua ciudad maya, a  partir de una inscripción
jeroglífica que hace alusión al año 869 d.C., fecha podría
precisar el periodo de ocupación previa al auge de este sitio
que ocurrió entre 1000 y 1100 d.C.

Dicha inscripción consta de una tira estilizada con glifos que
se ubica en el arranque de la bóveda del edificio Casa
Colorada, y que guarda un buen estado de conservación. De
manera preliminar, los arqueólogos han logrado identificar
datos relativos a algunos personajes mayas importantes,
como gobernantes de Chichén Itzá y Ek Balam, además de la
fecha de construcción del propio templo.

El dato importante en la inscripción es una fecha, un dato que
habla del año 869 de nuestra era, la cual no únicamente nos
ofrece un indicio sobre la posible construcción del conjunto
sino que corroboraría una secuencia completa de la
ocupación más antigua del sitio, hacia finales del periodo
Clásico Tardío (entre 800 y el 850 d.C.).

Xipe Tótec surge en Tula. Una escultura con la efigie del dios
Xipe Tótec, de 85 centímetros de altura hecha en cerámica,
cuatro entierros humanos con restos óseos y dos ofrendas,
fueron descubiertos el 2 de diciembre, un predio particular
aledaño a la Zona Arqueológica de Tula, Hidalgo. Se trata la
primera representación de esta deidad masculina
descubierta en esta entidad.

El hallazgo se registró en el boulevard Iturbe, de la ciudad de
Tula, a sólo unos metros de la valla perimetral del sitio
arqueológico. Preliminarmente se ha determinado que
pertenecen al periodo de 900-1150 d.C. La importancia del
descubrimiento radicó en ser la primera escultura de este
dios que se halla en un contexto tolteca. El área donde se
presentó el descubrimiento, pudo tratarse de un barrio
habitacional que se dedicó a la alfarería.
El Castillo, Chiche Itza
Uxmal, templo del Adivino
Mural en El Rosario
Rifle de época colonial
Momia ópata
Escultura dios Xipe Totec
Entierro funerario Tlatelolco
Cráneo en cenote La Guadalupana
Casa Colorada
Casa Colorada
Tótec de Tula
Uxmal